¿En qué se basa la medición sin dispositivos?
Los predictores más fuertes del ritmo de envejecimiento son conductuales: regularidad del sueño, movimiento diario, estrés, alcohol y tabaco, energía subjetiva. Todo cabe en un registro de 30 segundos al día.
Tu teléfono ya lleva un sensor de movimiento: los totales diarios de pasos coinciden en gran medida con los de un reloj.
¿Qué ventajas tiene?
Constancia: nada que cargar, ponerse o perder. La mayor amenaza a los datos a largo plazo es abandonar el dispositivo a las pocas semanas.
Coste y privacidad: las mismas curvas sin hardware ni flujo continuo de pulso y ubicación.
¿Dónde es más débil y cómo compensarlo?
Sin dispositivo no hay fases del sueño, VFC ni pulso continuo. La calidad subjetiva del sueño más el pulso matinal manual recuperan casi toda la señal útil.
Cuenta tu pulso 60 segundos una vez por semana y haz una prueba de levantarte del suelo y de equilibrio cada mes.
¿Para quién tiene sentido?
Para quien no quiere dormir con algo en la muñeca, no desea otra suscripción o prefiere menos números.
fjt está hecho justo para eso: nada en la muñeca, solo los pasos del teléfono y un check-in diario breve.